Casos de vaca loca en Brasil encienden alertas en la región y el mundo

Por: Rafael Tardáguila, director de Tardáguila Agromercados y asesor de ADP – Agronegocios del Plata

 

La confirmación de dos casos de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), enfermedad conocida como mal de la vaca loca, sacudió a la región y el mundo, generando un impacto en el mercado ganadero.

 

Estos casos, reportados en los estados de Mato Grosso y Minas Gerais, fueron confirmados por el Ministerio de Agricultura brasileño tras la realización de diferentes pruebas que fueron enviadas a un laboratorio en Canadá, donde se realizaron los estudios correspondientes y se corroboró que se trataba de animales afectados por este mal.

 

Tal como lo establece el protocolo sanitario, esta situación llevó a una suspensión automática de la exportación de carne de Brasil a China, afectando a los dos países más influyentes en el mercado ganadero mundial y generando una gran incertidumbre.

 

De todas formas, las autoridades sanitarias de Brasil afirman que son casos atípicos y aislados, lo que hace prever que la situación se resolverá en el corto plazo, considerando que China corroborará que únicamente afectó a vacas de avanzada edad y no implicó una transmisión masiva.

 

El antecedente inmediato, de 2019, llevó a una suspensión de diez días de la exportación de carne de Brasil a China, y se espera que los plazos sean similares en esta ocasión. Pero en caso que los trámites burocráticos extiendan aún más el período de suspensión, esto podría generar un impacto enorme en el mercado ganadero mundial, ya que la carne brasileña representa entre el 35% y el 40% del total de este producto que ingresa a China.

 

¿Cómo repercute en Uruguay? Puede llevar a un incremento de los precios en el mercado ganadero. Con el objetivo de cumplir con los acuerdos económicos, los frigoríficos brasileños recurrirán a sus plantas ubicadas en Uruguay y Argentina, lo que significará un impacto positivo para la industria local.

 

Respetando las normativas de la Organización Mundial de Sanidad Animal, las autoridades gubernamentales indicaron que la corriente comercial no se verá afectada, siendo Uruguay un importador de carne brasileña.

 

La expectativa está en que la situación se normalice en el corto plazo, pero, en caso de extenderse, será un impacto de importancia para el mercado ganadero de la región y el mundo.