China: un factor determinante

Una vez más, confirmamos la gran volatilidad que tienen los precios de la soja, basados en los argumentos cambiantes que impulsan los mercados. Durante noviembre y diciembre los precios reaccionaron al alza impulsados por el avance de las negociaciones entre China y Estados Unidos, que llevaron a la firma del acuerdo comercial que promete poner fin a la guerra de aranceles que sacudió a la economía mundial, y por la falta de lluvias en Argentina y Uruguay.

 

La “Fase 1”del acuerdo entre el país norteamericano y el gigante asiántico se terminó firmando compromete a China a comprar productos agropecuarios durante 2020 por un monto en dólares de 12.500 millones por encima del importe total comprado en 2017 -que fue de 24.000 millones- y en 2021 por 19.500 millones.

 

Si bien el acuerdo no especifica ni qué productos adquirirá el mercado Chino, ni en qué volúmenes, el monto es muy importante y debería ser un factor alcista para el mercado.

Sin embargo, durante enero los precios de la soja en la posición julio 2020 en el mercado de futuros Chicago Board of Trade (CBOT) bajaron 30 USD/TON, afectando los precios de la nueva campaña en América del Sur. Esto es un comportamiento muy común de los mercados, vinculados con “comprar con el rumor y vender con la noticia”.

 

Por otra parte, el clima cambió y las lluvias en Sudamérica alientan una producción de soja en el continente que puede ser récord.

 

Cabe cuestionarnos, ¿qué podemos esperar de los precios hacia adelante? Si bien China realizó fuertes compras de soja a Estados Unidos antes de firmar el acuerdo como muestra de buena voluntad y factor de negociación, últimamente no están adquiriendo dicho producto del país norteamericano.

 

Sin embargo, el gigante asiático sí se encuentra activamente comprando soja en Sudamérica para embarcar a cosecha. Se trata de una muy buena estrategia, ya que estacionalmente la soja es más barata en nuestra región, en primer lugar por la entrada de Brasil que ya se encuentra cosechando y luego Paraguay, Argentina y Uruguay.

 

Esto hizo que el mercado de Chicago bajara, mientras que por otra parte, los basis de Sudamérica se vieron poco fortalecidos. Por tanto, consideramos que China terminará por comprar soja de Estados Unidos, pero lo hará en el momento que allí se encuentre más barata, y esto sucederá un poco más adelante en el tiempo.

 

Todavía falta avanzar en las negociaciones de la “Fase 2”del acuerdo comercial, donde se discutirán los aranceles y sostenemos que China hará más de lo que ya hizo: comprar soja -y tal vez maíz- al país norteamericano para poder negociar mostrando el cumplimiento del acuerdo previo. Probablemente, esta situación volverá a impulsar los precios de los mercados de Chicago.

 

Por otra parte, un nuevo factor que no resulta beneficioso se instaló en los últimos días: el coronavirus. Las primeras previsiones de las implicancias del virus amenazan con una caída del crecimiento económico y de la demanda.

 

Sin embargo, si tomamos algunas de las experiencias pasadas, como lo acontecido con epidemias como SARS, gripe aviar y fiebre porcina, observamos que sus impactos fueron fuertes al comienzo y luego se fueron diluyendo en un período corto de tiempo. Esperemos que este sea el caso.

 

En síntesis, como hemos analizado, China es en la actualidad el centro de los acontecimientos económicos y el responsable del futuro de los productores de productos agropecuarios.  Por el momento, tendremos que aprender de ellos y ser pacientes.

 

 

Por: Carlos Sánchez Negrete