Clima y negociaciones entre China y Estados Unidos definen la evolución del precio de la soja

La atención de los productores en los próximos 90 días deberá estar puesta en dos factores determinantes para la evolución de los precios de la soja, el clima y el avance de las negociaciones entre China y Estados Unidos.

El comportamiento climático en Sudamérica de enero a marzo será crucial para definir rindes, en la medida que su influencia será sobre el potencial volumen de cosecha, que a su vez impactará en los precios de la oleaginosa.

Hasta el mes de diciembre, las proyecciones de los analistas apuntaban a una producción en Brasil de 120 millones de toneladas, que sumadas al resto de los países del continente totalizaban una oferta récord cercana a las 190 millones de toneladas. A esta enorme oferta proyectada se agregaba la realidad de una producción sojera igualmente buena en Estados Unidos, que dejaría al final de su campaña 26 millones de stocks finales, los más altos en 30 años.

Sin embargo, la escasez de lluvias registradas en el país norteño en diciembre, principalmente en los estados de Paraná, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Goiás, hace suponer una pérdida de producción de entre tres y ocho millones de toneladas, provocando que el techo estimado por los analistas para los rindes brasileños se contraigan a 115 millones, con un pronóstico de lluvias para enero que no es el mejor, a contrapelo del resto de Sudamérica que, salvo problemas de excesos de agua y resiembras específicos, presenta un panorama más optimista.

Ante esta realidad climática, en la primera semana de enero se dio un rebote a la suba de +15 USD/ton en los precios de la posición julio del mercado de Chicago, especialmente impulsado por la recompra de fondos especulativos que tenían posiciones vendidas.

En paralelo, los productores deberán atender a la evolución del vínculo entre China y Estados Unidos, ya que desde que los mandatarios de ambas potencias se dispusieron a negociar en Buenos Aires, se calcula que el país asiático lleva compradas alrededor de cinco millones de toneladas de soja estadounidense, volumen que se esperaba fuera de al menos diez millones, haciendo que el mercado se mantenga a la espera de nuevas adquisiciones que lo fortalezcan.

Cabe destacar que hasta el momento, el comportamiento asumido por el mercado durante el conflicto entre China y Estados Unidos ha sido de fuertes subas ante anuncios de mejoramiento de las relaciones o futuras negociaciones bilaterales, que luego se diluyeron al no hallarse soluciones de fondo que permitan avizorar un horizonte más claro y estable.

De esta manera, ante los factores de coyuntura mencionados, el mercado está dando nuevamente un rebote de suba en los precios. Para que esta situación se traduzca en una tendencia alcista más definida, debería profundizarse el problema climático, llevando a una reducción en la oferta futura de soja; y deberíamos ver a China comprando soja de Estados Unidos más agresivamente.

Por Carlos Sánchez Negrete

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