El clima y los informes del USDA son fundamentales en la determinación de los precios

Por Carlos Sánchez Negrete

 

El clima continúa siendo clave para los mercados que se mueven al compás de lo que ocurre en cada país. En este sentido, el estado del tiempo en Estados Unidos es importante para determinar cómo finaliza la etapa del llenado del poroto en el caso de la soja, y la posibilidad de heladas tempranas, debido al retraso de la siembra. A su vez, comienza a sopesar la sequía en Mato Grosso, Brasil, y el anegamiento de los suelos en Argentina, que definirán el área de la nueva cosecha sudamericana.

 

Si bien nos encontramos en un proceso de recuperación de stocks, la fuerte demanda que hemos visto en los últimos años hace que cualquier problema climático lo revierta.

 

Para Estados Unidos la línea es muy delgada, ya que una merma de rindes del 5% respecto de las estimaciones actuales haría que los stocks finales se redujeran a niveles que gatillan precios del mercado de Chicago mucho más elevados a los actuales. En tanto, para Sudamérica, la merma productiva debería ser aún mayor para tener un impacto similar en los precios. Sin embargo, la incertidumbre para esta parte del continente es mayor ya que los factores climáticos comienzan a incidir ya desde la definición del área a sembrar.

 

Otro factor importante para definir el comportamiento de los precios a futuro es cómo son explicitados los datos del rinde y la producción final en Estados Unidos por el Departamento de Agricultura (USDA) en los próximos informes a lo largo del año.

 

‘Para ver el comportamiento del paciente es muy importante no solo la droga sino la dosis’, esto significa que una caída del 5% en estimación de rindes en los próximos dos reportes del USDA tornaría al mercado de la soja en alcista, ya que implicaría una relación stocks/consumo cercana al 6% al inicio de la campaña. Esto dejaría muy poco espacio para un traspié productivo en Sudamérica o un aumento de la estimación de la demanda durante el año. Por el contrario, si la merma estadounidense se diera en pequeñas dosis a lo largo del año daría tiempo para ver cómo se desarrolla el clima sudamericano y la evolución de la demanda, contrapesando los riesgos.

 

La campaña 2015/16  fue un ejemplo de eso. Si bien la relación stocks/consumo finalizó en 5%, el grueso de la baja de esa relación se dio en los informes de junio a octubre, es decir hacia el final de la zafra, cuando ya se estaba definiendo una buena producción de la nueva cosecha.

 

El timing es importante para definir el tono futuro de los precios y es trascendente que cualquier baja en la estimación de rindes de soja se produzca en los próximos anuncios del USDA.

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