Esperando a la demanda

Por: Carlos Sánchez Negrete, asesor de ADP – Agronegocios del Plata.

Desde el mes de septiembre los informes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) vienen aumentando sostenidamente la oferta de soja y maíz de su propio país. Desde el informe de agosto hasta el de octubre, la oferta de soja se elevó +5MM de toneladas y la de maíz +10MM toneladas. Asimismo, la demanda apenas se movió: +0,5MM en soja y +3MM en maíz.

 

Debido a que los stocks finales son sumamente bajos, el aumento de oferta se tradujo en un crecimiento muy importante de los mismos. En términos porcentuales los stocks finales de soja aumentaron un 107% y los de maíz +21% en el período detallado. El impacto de este gran cambio en los stocks se reflejó en una fuerte baja en los precios del mercado de Chicago.

 

Es de destacar el impacto de estos cambios en la mentalidad del mercado. Cuando sobre el mercado pesaba el problema climático con pronósticos de rindes inferiores, y bajos stocks finales, la lógica del mercado proyectaba una baja en la demanda debido al racionamiento vía suba de precios. Ahora que la oferta es abundante no hace falta el racionamiento de demanda, sin embargo, no se ve que los compradores se vean muy tentados a hacerse de mercadería a los precios actuales. Esta falta de activación de la demanda produce una mentalidad del mercado bajista, buscando un nuevo nivel de precios más bajos que sean atractivos.

 

El foco del mercado pasó del clima que amenazaba la oferta a posarse sobre la demanda. Si analizamos las ventas de exportación de Estados Unidos vemos que en soja estamos -33% y en maíz -7% por debajo del año pasado. Si comparamos las compras de soja realizadas por China respecto de la misma época del año pasado, vemos que la merma es aún mayor con una caída de -36%.  Para visualizar nuevamente una suba de precios debemos ver primero una reacción de la demanda. A partir de diciembre el mercado también pondrá su atención sobre el clima sudamericano, ya que la cosecha gruesa 2022 de esta parte del continente será crucial para definir el cuadro de oferta y demanda mundial.