Fundamentos de mercado bajistas no detienen el creciente stock de soja estadounidense

Mientras la guerra comercial entre Estados Unidos y China se intensificaba, entre julio y setiembre el escenario bajista de la soja se fue consolidando con los reportes de la Secretaría de Agricultura (USDA) del país norteamericano, que confirmaron más allá de lo esperado, una creciente oferta de la oleaginosa por parte de dicho país.

 

En julio, el USDA disminuyó su estimación para las exportaciones estadounidenses en casi siete millones de toneladas, tras la imposición de los asiáticos de un 25% de aranceles a la soja importada desde la potencia americana. Esto provocó un incremento en los stocks finales estimados para Estados Unidos en más de 5.3 millones de toneladas.

 

En agosto, el organismo norteamericano aumentó la producción en 6%, superando las expectativas de los analistas, y en setiembre le sumó un 2,3% extra.

En definitiva, entre el séptimo y el octavo mes del año los stocks finales estimados crecieron otras siete millones de toneladas, cuando el total de la campaña anterior orillaba los 11 millones, lo que implicó un incremento interanual del 114%.

En paralelo con el crecimiento de la oferta de Estados Unidos también se proyectaba una inmensa cosecha para Sudamérica, con una producción para países como Brasil y Argentina proyectada en 120,5 millones y 57 millones de toneladas respectivamente.

Ante este escenario, los fondos especulativos apostaron a la baja con fuertes posiciones vendidas en soja. Esto provocó contracciones en el mercado de futuros de Chicago donde, entre principios de agosto y mediados de setiembre, la posición noviembre se redujo US$ 38/ton.

En octubre, el reporte del USDA puso fin al comportamiento bajista de los mercados. Si bien aumentó nuevamente los stocks finales norteamericanos en más de 1,1 millones de toneladas, producto de que los stocks finales de la campaña anterior fueron superiores, el mercado esperaba un incremento mayor y los precios rebotaron.

De esta manera, los fondos comenzaron a recomprar sus posiciones vendidas y los grandes stocks estadounidenses son una realidad; pero todavía falta para que se concrete la promesa de una gran producción sudamericana.

Mientras tanto, el mercado puede darnos una oportunidad de mejores precios. Esperemos que así sea y que podamos aprovecharla.

Por Carlos Sánchez Negrete.

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