La oferta de soja es abundante y los precios tienden a la baja

El clima en Sudamérica y las negociaciones comerciales entre Estados Unidos (EEUU) y China eran, en los últimos meses, los factores que determinarían el rumbo de los precios de la soja.

Llegó marzo, con gran parte de la cosecha levantada en Brasil, donde el clima ya no define los rindes. En Argentina y Uruguay, en tanto, los riesgos climáticos son menores y podemos afirmar que la cosecha está en gran parte lograda, salvo algún inconveniente de exceso de lluvias al momento de levantar el cultivo.

En cuanto a la guerra comercial entre EEUU y China, después de varias idas y vueltas, parecería que las negociaciones se encuentran encarriladas. Los anuncios y declaraciones sobre el avance de las mismas, trataron siempre de tener impacto alcista de los mercados. Sin embargo, al no traducirse en hechos concretos, las subas de los mercados se fueron diluyendo.

Pese a las declaraciones de que China compraría fuertes volúmenes de soja y otros productos agrícolas de Estados Unidos, la realidad es que a hoy el país asiático lleva compradas 9,5 millones de toneladas de soja americana contra 28 millones a la misma fecha del año pasado. Hasta el momento, solo embarcó 3,7 millones de toneladas, contra 25 millones que llevaba embarcadas para estas fechas en 2018.  El resultado es un mercado de Chicago que fue perdiendo vigor. Asimismo, el reporte del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) de marzo, no agrega nada alcista al escenario de oferta y demanda.

Los stocks finales de soja estimados para EEUU siguen siendo enormes, con 24,5 millones de toneladas, duplicando los stocks del año pasado y triplicando los de hace dos años atrás. Por el lado de las estimaciones de la cosecha sudamericana, el USDA baja levemente la cosecha de Brasil a 116,50 millones y mantiene en 55 millones la soja de Argentina.

Con los grandes stocks en EEUU y una producción de Sudamérica cercana a los 180 millones de toneladas, la oferta es más que abundante.

Por el lado de la demanda, el USDA mantiene las importaciones de China en 88 millones contra 94 millones el año pasado y los stocks mundiales los sube a 107 millones de toneladas contra 98,6 del año pasado.

 En este escenario los precios tendieron a la baja y por ahora no hay en el corto plazo factores de peso que puedan provocar una fuerte suba, salvo que las negociaciones de EEUU con China,  más allá de los anuncios, terminen de materializarse realmente en fuertes compras y embarques de soja de EEUU. Esto daría un impulso a los precios, para alegría del productor.

Por Carlos Sanchez Negrete            

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