La política metió la cola y la soja rompió el soporte

Los precios internacionales de soja vienen cayendo desde comienzo del año. Sin embargo, en mayo sosteníamos que pese a la baja, los precios mantenían cierta firmeza cuando analizábamos los números fríos de los cuadros de oferta y demanda de soja en Estados Unidos y a nivel mundial.
Entre enero y mayo las estimaciones de importaciones chinas subieron un 3,5%, mientras que los stocks mundiales los hicieron un 12 %.
Por otra parte, en mayo el Departamento de Agricultura de Estados Unidos dio a conocer su primera estimación oficial de oferta y demanda para la campaña 2017/18 que están terminando de sembrar, aumentando los stocks finales para Estados Unidos un 10 % respecto al año pasado, lo que resulta en el segundo año consecutivo de acumulación de stocks. Esta situación de stocks ameritaba valores de soja menores y atribuimos la resiliencia de los precios a que el productor no se desprendía de la tenencia de la mercadería. Ya sabemos que aunque la producción sea abundante, si la oferta no llega en tiempo y forma a abastecer a la demanda, los precios se resisten a bajar y lo definimos como una pulseada entre productores con aguante y compradores con fuerza.

A mediados de mayo la situación del mercado cambió bruscamente y la soja en el mercado de Chicago bajó -18 usd/ton desde el 10 de mayo al 2 de junio. El factor bajista fue dado por los problemas políticos en Brasil, que hicieron que el real se devaluara casi 8,5% en dos días para luego estabilizarse en una baja de -5%. Como consecuencia del debilitamiento del real, el peso argentino también sufrió una merma de -5%. Estas devaluaciones se tradujeron rápidamente en un aumento de los precios de la soja en moneda local, lo que provocó una fuerte venta de la soja en Brasil y en menor medida en Argentina. Este efecto de oferta retenida que se volcó al mercado produjo la baja en el mercado de Chicago, rompiendo el soporte de los 350 USD/ton.

Otros factores que también influenciaron la baja fueron la baja de los márgenes de molienda en China y la demora de la siembra de maíz en EEUU por causa de excesivas lluvias, que podría hacer pasar área de maíz a soja. Hacia adelante todavía queda el mes de agosto, que es clave desde el punto de vista climático para el llenado del grano que define los rindes de soja en Estados Unidos. Sabemos que el mercado climático trae volatilidad de precios y los fondos de inversión tienen posiciones vendidas cuando en general entran a este período con posiciones compradas. Por tanto, no hay que descartar algún movimiento de recompra de fondos. Por otro lado hay mucha mercadería sin vender de los productores que seguramente aprovecharán cualquier suba de precios para ponerle precio y esa venta puede compensar la recompra de los fondos, lo que pone cierto techo a las potenciales subas.

Por Carlos Sánchez Negrete.

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