La soja con resistencia a sequía cada vez más cerca

La agricultura necesita de la ciencia y la evolución constante para mantenerse como un negocio rentable. En los últimos 15 años la velocidad de los cambios tecnológicos se ha generado rápidamente y los productores agropecuarios han sido muy eficientes en adoptarlos. Los cambios han sido muy diversos y disruptivos, desde mejoras en el manejo del suelo, aparición nuevos cultivos hasta empleo de maquinaria altamente precisa. En este sentido actualmente tenemos una oportunidad de mejora interesante en el área de la genética a través de la introducción de genes de otras especies, llamado técnicamente transgénesis.

 

Hoy en día los casos más difundidos son la resistencia a determinados herbicidas y la resistencia a plagas, y aquí se abre una amplia discusión que tiene como base el uso y abuso de determinadas moléculas de herbicidas con la consiguiente generación de resistencia a esos principios activos, y el uso de cultivos transgénicos que son capaces de limitar el daño de plagas por ejercer un control sobre las mismas. El objetivo de este artículo es presentar otro grupo de transgénicos cuyo foco es modificar la fisiología de la planta para otorgarle la capacidad de “funcionar mejor”. El caso puntual que voy a comentar se refiere a la soja con el evento transgénico HB4 ® (desarrollado por nuestro socio BIOCERES a partir de un descubrimiento del CONICET, organismo de investigación de Argentina). Lo que ellos descubrieron es: como a través de la introducción de un gen de girasol provocan un cambio en la fisiología de la planta que les confiere la capacidad de soportar un ambiente más hostil desde el punto de vista del agua y la salinidad del suelo. Esto otorga a los cultivos portadores del gen una mejor performance en ambientes situaciones desfavorables, lo que permitiría levantar el piso de rendimiento en ambientes marginales, aportando de cierta manera cierto respaldo al productor. Es decir, este evento en particular provoca un cambio en el funcionamiento interno de la planta que la adapta mejor a ambientes complejos, es un nuevo concepto de transgénesis, donde el control químico no juega ningún rol, como lo hace en la resistencia a herbicidas o plagas, aquí es independiente, aquí se trata solo de la planta y el ambiente.

Al día de hoy, este nuevo evento biotecnológico está siendo evaluado y aprobado en varias partes del mundo para luego ponerlo a disposición de los productores. Habrá que esperar la evaluación y la aprobación de la tecnología en Uruguay para poder tenerla en nuestros campos.

En la nota al pie se puede acceder a la noticia del mes de agosto donde se informa los avances de la tecnología

http://agroverdad.com.ar/2017/08/la-soja-argentina-hb4-tolerante-sequia-obtuvo-una-autorizacion-clave-ee-uu

 

Por Ing. Agr. Manuel Artigas

MÁS NOTICIAS