Mercado muy firme y con el nuevo foco puesto sobre la campaña de EEUU

Por: Carlos Sánchez Negrete, asesor de Mercado para ADP – Agronegocios del Plata.

 

La cosecha de soja sudamericana se encuentra en plena recolección con una fuerte entrada de mercadería y con Brasil cargando a buen ritmo en sus puertos. Por otra parte llevamos más de 2 meses de desarrollo de la guerra entre Rusia y Ucrania. Por tanto podemos decir que tanto la seca sudamericana y su consecuente pérdida de producción, como la guerra son dos factores alcistas que ya están descontados en los precios actuales. Con fondos especulativos con posiciones muy compradas y los factores anteriores descontados podíamos esperar alguna toma de ganancias por parte de los fondos. Sin embargo vemos un mercado muy entonado y que sigue con tónica alcista, aunque con menor velocidad de suba y algunos baches.

 

El foco de atención se traslada ahora al desarrollo de la nueva campaña en Estados Unidos. Después de haber sufrido  2 años Niña en Sudamérica y una seca muy importante en Estados Unidos durante 2021 que mermó fuertemente la oferta de soja mundial, no hay espacio para ningún problema climático en la nueva cosecha de EEUU que haga disminuir los rindes de tendencia. En el reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) que se publicará en mayo tendremos la primera estimación del cuadro de oferta y demanda  para la campaña 2022/2023 tanto de maíz como soja. A priori las estimaciones de los analistas hacen pensar que el punto de partida en mayo será con unos stocks finales proyectados para fines de septiembre muy ajustados, aún estimando rindes cercanos a los records históricos.

 

Si hacemos el ejercicio de proyectar caída de apenas 3% sobre los rindes de tendencia vemos que dada la demanda inicial estimada, los stocks finales quedaría en niveles críticos tanto para maíz y soja. Cuando hablamos de niveles críticos de stocks nos referimos a que, tomando como indicador la relación stocks/consumo, este cociente no daría por debajo del 5% en soja y debajo del 10% en maíz que históricamente son valores que ponen los mercados al rojo vivo.

 

Por delante tenemos 2 pruebas importantes : la primera es la siembra. Estamos en el arranque y el clima frío y húmedo esta demorando la implantación del maíz. Los productores americanos tienen muy estudiado estadísticamente las fechas de siembra y su correlación con los rindes. Siembras tempranas se corresponden con buenos rindes y demoras en la entrada de la sembradoras llevan a que la floración del maíz y la soja se den en la temporada de más calor que se relaciona con bajos rindes. El mercado está tomando nota de esto y por eso los precios siguen firmes. La segunda prueba será durante los meses de julio y agosto que son críticos para el desarrollo de los cultivos y que se conoce como el ” mercado climático” ya que los precios de los futuros del mercado de Chicago se mueven frenéticamente al compás del clima y  los pronósticos climáticos juegan un papel importantísimo.

 

Hoy los precios tienen incluidos una ponderación de prima de riesgo muy alta debido a que un mínimo fracaso de la cosecha de Estados Unidos provocaría otra estampida de precios al alza. En la medida que vayamos pasando las aduanas climáticas el mercado irá definiendo su nueva tendencia. En el mientras tanto las volatilidades serán muy altas, con fuertes reacciones de precios para ambos lados, esperando la definición final.