Recomendaciones para la protección de cultivos en invierno

La llegada del invierno trae consigo nuevos desafíos para el campo. Los cultivos en esta época del año requieren un especial cuidado y protección. Tomar decisiones para el control, requiere trabajo, dedicación, preparación y los mejores insumos para lograr el control de nuestras cosechas lo más eficaz posible.

Para resumir todo lo anteriormente mencionado, el equipo técnico y de desarrollo de Proquimur se reunió para responder las interrogantes más comunes que plantean los productores ante la llegada de la estación más fría del año.

Conocer nuestra chacra: registros y antecedentes

El control de malezas en cultivos, tanto de invierno como de verano, parte del conocimiento de la chacra, de la historia de la misma y de cómo se viene trabajando.

Afortunadamente los productores van tomando conciencia de lo importante que es llevar registros y  el monitoreo de las diferentes situaciones, que les permiten prever cuáles son la posibles situaciones que deberán enfrentar. Los problemas de malezas son mayormente previsibles y responden a la dinámica de las poblaciones de las malezas previamente existentes, que frente a un manejo inadecuado, aprovechan las oportunidades y terminan siendo un problema.

Es esperable que si tenemos plantas de raigrás resistente y lo dejamos “semillar” en primavera, en el otoño siguiente serán un problema. O si tenemos presencia de yuyo colorado o carnicera y éstas logran producir semilla, la problemática va a ir en aumento.

Por esto debemos atacar los problemas oportunamente. Con oportuno nos referimos al momento de mayor delicadeza de la maleza: cuando ésta es pequeña allí generalmente son los controles más económicos y eficientes.  Si la situación se nos va de la mano, debemos cortar el ciclo antes de que se reproduzcan, pero afortunadamente para estas situaciones también hay herramientas.

Resetear

En invierno -al igual que en verano- es indispensable comenzar el cultivo con “cero” maleza.  El “reseteo” de las chacras en el barbecho es la mejor oportunidad de prevenir los problemas. Debemos escoger los productos teniendo en cuenta su efectividad en el control, su residualidad y claro está, optimizando costos.

Sobre el cultivo de trigo y cebada

Desde el punto de vista de la planificación, recomendamos plantearse con tiempo los manejos a llevar adelante. Reiteramos: es importante comenzar el cultivo limpio de la competencia de malezas y para esto debemos comenzar con los controles tempranos.
 
No dilatar los manejos de malezas: la especulación es mala consejera. En estos casos porque cuando finalmente se deciden a hacer la inversión, se detectan los problemas dentro del cultivo y ya los controles son menos eficientes, más caros y requieren más de un ingreso.

Herramientas

Otra recomendación es tener las herramientas en el galpón, los productos disponibles para la oportunidad de aplicar. A veces las ventanas de aplicación son estrechas, la logística no puede ser un obstáculo. No dejar para último momento conseguir aquello que ya se sabe que vamos a precisar.

Principales malezas

Las principales malezas en cultivos de invierno son las gramíneas. Destacándose como especialmente difícil el raigrás resistente. El manejo de esta maleza, junto a los nacimientos de conyza en otoño, deben ser la problemática más extendida en el área de invierno. 

Para el manejo de raigrás debemos limpiar la chacra a cero en el barbecho utilizando graminicidas como es el caso de PARDO que ha demostrado excelentes controles en raigrases jóvenes.

Considerando los flujos de emergencia que presenta raigrás se debe prever también la utilización de herbicidas residuales. Estos se utilizan mayormente en post-emergencia como ser el KAISER.

Pero creemos que VERSATIL puede ser una opción muy interesante como pre-emergente para acompañar a PARDO por su poder de supresión de raigrás y otras gramíneas. Hay que tener en cuenta que todo aquel raigrás que no se controle temprano y llegue a la primavera -ya sea dentro del cultivo como en las coberturas- presentará mayores dificultades en el control, no solo por la resistencia en aquellos biotipos que la presenten, sino por la propia fisiología de las plantas.

Doble golpe

Deberá entonces considerarse la realización de aplicaciones secuenciadas o  “doble golpe” como suele llamarse, utilizando en primera instancia PARDO+ PAUKER MAX y un desecante a los pocos días como puede ser STOP.
Malezas de hoja ancha

El caso de las malezas de hoja ancha es relativamente más sencillo por contarse con más herramientas que pueden usarse sobre el cultivo.

La conyza sigue siendo la maleza “driver” dentro de este grupo, y tiene sus primeras emergencias en otoño, momento en que resulta ideal comenzar con sus controles. En otoño podemos encontrarla en dos estadios: plantas adultas remanentes del cultivo de soja (generalmente afectadas con la trilla y muy resistentes) o emergiendo en estado de plántula o roseta.

A las primeras no hay más remedio que hacerles doble golpe con hormonales y luego desecantes. A las segundas todos los hormonales en dosis adecuadas las controlan, tanto fuera como dentro del cultivo de invierno.

Los hormonales se diferencian principalmente en sus ventanas de aplicación como en sus residualidades. Los productos ampliamente utilizados con este fin son: TAURUS, AMBAR, GAMINA,  LID XTRA y MAXIPIR.

¿La residualidad de los herbicidas recomendados afectará los cultivos de verano?

En el caso de los hormonales, así como los herbicidas del grupo ALS (Kaiser, Metsulfuron 60 Proquimur) deben cumplirse los tiempos de espera específicos para cada activo, para evitar fitotoxicidad en los cultivos de verano.

En el caso de los herbicidas del grupo ALS, se debe considerar además del tiempo de espera recomendado para cada producto -ya que son productos que se acumulan en suelo- pueden producir el efecto llamado “stacking” o “apilamiento” de herbicidas. Por lo tanto en este grupo de productos, que incluyen las sulfunilureas ampliamente usadas en invierno, que es importante conocer la historia de las chacras como destacamos al principio para manejar adecuadamente las rotaciones de herbicidas, pero principalmente buscar rotar los modos de acción.

Estrategias para prevenir la resistencia a los herbicidas

Existen varias precauciones a tener en cuenta para evitar la generación de resistencias. La mayoría sencillas de llevar adelante pero para las que aún, falta concientizarse.

La primera es respetar las dosis de etiqueta. Las sub-dosis de activos dejan atrás individuos tolerantes al reproducirse y van confiriendo a las poblaciones de malezas mayores resistencias.

En segundo lugar erradicar totalmente aquellos focos o grupos de plantas que identificamos como tolerantes, con medios físicos, químicos, manuales, de cualquier forma para evitar su propagación. No postergar estas medidas hasta que sean impracticables.

Una tercera medida que va ganando fuerza por la evolución de las resistencias es: mezclar herbicidas con diferentes modos de acción. Para ello debemos hallar acompañantes o “partners” que le confieran a la mezcla residualidad, sinergias, ampliar espectros, etc.

Por último y a las que hemos llegado por necesidad, son las aplicaciones secuenciadas o doble golpe. Que son las menos deseadas por imprácticas y antieconómicas pero que han sido efectivas tanto en conyza como en raigrás.

El agua y su rol en invierno

En el sentido de las resistencias, la ausencia de agua puede tener alguna interacción con las velocidades de detoxificación de los activos por parte de la maleza, que tendería a ser más lenta. Pero seguramente el mayor efecto de la falta de agua lo tengan en la reducción de la absorción del producto por parte de las malezas.

Se podría decir que el efecto del agua sería comparable con una subdosis, ya que si la maleza no puede absorber el herbicida, éste no las controlaría, por lo que esperaría que los controles sean inferiores. Sin duda: imprescindible que llueva para comenzar a aplicar.

La falta de agua retrasa además la emergencia de las malezas y esto puede llegar a que subestimemos el problema porque los enmalezamientos se darán más tarde. Hay que recordar que el conocimiento de la chacra es fundamental para saber qué esperar.

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