Un combo explosivo

Si algún ingrediente le faltaba al escenario de extrema firmeza en los precios del complejo ganadero, era el caso de vaca loca atípica en Brasil, por el cual el principal exportador mundial de carne vacuna quedó momentáneamente fuera de China, la principal plaza importadora.

Los argumentos alcistas del complejo ganadero uruguayo se sostienen en aspectos vinculados tanto a la oferta como a la demanda. Los de la oferta eran previsibles: la cantidad de vacunos en edad de faena es relativamente exigua debido a la importante cantidad de animales que se exportó en pie en los años pasados, en especial en el ejercicio 2017/18. En un mercado libre, un producto que escasea tiende a subir de precio y eso fue lo que pasó este año.

Además, desde el lado de la oferta jugaron a favor de los precios las excelentes condiciones climáticas. Un verano con lluvias permitió una exuberancia forrajera que facilitó sostener los animales en el campo.

Desde el lado de la demanda, para ver lo que está impulsando las cotizaciones hay que mirar al otro lado del mundo. A la persistente y constante suba de la demanda china en los últimos años se le agregó el déficit de proteína animal generado por la epidemia de fiebre porcina africana. El agujero es enorme y las necesidades de importación también.

En abril no solamente fueron récord las importaciones chinas de carne vacuna, sino que lo fueron para todas las carnes y menudencias. Meat & Livestock Australia (MLA) publicó que China importó 467 mil toneladas peso embarque de carnes y menudencias, incluyendo vacuna, porcina, ovina y de ave. El pico anterior se había dado en 2016, cuando también hubo un descenso en la cantidad de cerdas en cría, pero en aquel entonces la caída había sido de solo 4%. Ahora es muy superior y la situación se seguirá agudizando el año próximo.

A esta combinación ya de por sí alcista, que hizo subir más de 30 centavos de dólar el kilo de carcasa de novillos y vacas desde que se llevó adelante la feria del Sial en Shanghái, a mediados de mayo, se le sumó ahora el caso atípico de vaca loca en Brasil.

El único mercado al que Brasil suspendió sus exportaciones fue China debido a un protocolo firmado entre ambos. Pero es, por amplio margen, el más importante. China se queda sin su principal proveedor y deberá sustituirlo por otros orígenes, siempre y cuando la suspensión se extienda en el tiempo. Minerva y Marfrig, con producción en Argentina y Uruguay, ya comunicaron al mercado que seguirán abasteciendo a sus clientes en China desde estos otros dos países. Habrá más demanda hasta que se retomen las compras en Brasil. Se supone que será un plazo corto, pero en este tipo de cosas nunca se sabe.

En definitiva, una combinación de factores ha hecho explotar los precios de la hacienda. Por el momento no es probable que haya una vuelta atrás. La estabilidad llegará seguramente no tan lejos de los actuales niveles, en los que para la industria frigorífica el negocio es muy comprometido. Esta semana se supo del cierre y envío de trabajadores al seguro de paro de Frigorífico Florida, el cual todavía no cuenta con la habilitación del mercado chino. Si se hace difícil competir pudiendo exportar a China, sin poder hacerlo la situación se torna insostenible.

Por Ing. Agr. Rafael Tardáguila